Mié. Sep 23rd, 2026

Por Daniel do Campo Spada
(PED – TV Mundus)

La Inteligencia Artificial (IA) es sin duda alguna el principal artífice del inmediato fin de la humanidad. El humano ha creado el monstruo que se va a encargar de decretar el final de nuestra especie. ¿Es demasiado apocalíptica esta visión? La idea es ir desarrollando las posibilidades sobre algo que está en la puerta, pero que al momento de concretarse ya no estaremos para repensarlo… porque será demasiado tarde.Con cada salto tecnológico hubo roles que desaparecían y otros que se creaban. Esos cambios, que se dieron en los grandes saltos llamados “revoluciones industriales” (que según algunos especialistas han sido cuatro). En este caso el interrogante es otro. Si los dispositivos de hardware y software han llegado aun grado en el que son capaces de auto-aprender, auto-repararse y auto-crearse, estamos ante el peor de los interrogantes. ¿Para qué se necesitarían los humanos?

En julio de 2026, supuestamente se produjo un hito que puede no ser del todo real, pero eso es solo cuestión de tiempo. La empresa OpenAI anunció que en un experimento en sus laboratorios un grupo de “agentes” (nombre que reciben softwares de aplicación) de Inteligencia Artificial se “escaparon” del confinamiento al que querían someterlos. Dicho de otra forma, no obedecieron a la voluntad humana de que no salieran de ahí.
Esta puede ser una estrategia de marketing, ya que pretenden demostrar que su IA es tan autónoma que fue capaz de salirse de las barreras que los humanos le ponían. Pero suponiendo que ello no hubiera sucedido realmente, no faltará mucho tiempo para que ocurra.

El hecho distintivo entre lo que ocurre en la actualidad y lo que sucedió antes, en cada salto tecnológico, era que desaparecían puestos de trabajo y nacían otros. Más allá del daño que eso provocaba en la vida de millones de trabajadores, el humano estaba siempre presente. Era necesario. Inclusive cuando la llegada de la informática digital en la década de 1980 despertó los principales temores, siempre era necesaria la presencia de las personas. Ha pasado medio siglo y eso empieza a ser algo poco probable. La autonomía de los dispositivos es un cambio que la humanidad aún no ha experimentado.
En una reunión de Comisión Directiva del Centro de Investigación Académica Latinoamericano (CEDIAL) algunos integrantes se mostraron optimistas porque sostienen que siempre vuelve a brotar el humano. Otros dicen que la IA no los usa sino que la ponen a su servicio. El autor de este texto no cuadra con ninguna de esas dos opciones. Muy por el contrario, se instala una pregunta que es respuesta al mismo tiempo que indica que “el humano ya no es necesario”.
En el mundo de ovnilogía hay una hipótesis que indica que las naves extra planetarias que viajan por el cosmos no están compuestas por seres orgánicos sino por inteligencias artificiales. Las máquinas no sufren el paso del tiempo y son mucho más versátiles a un montón de circunstancias en las que los humanos tendrían inconvenientes en superar. De todas formas, la comunidad científica sostenía que “alguien” las mandaba. ¿Y si no fuera así? ¿Y si las líneas de código en su software les indica que deben obtener minerales para sus baterías en otras galaxias? ¿Por qué no inventarían las naves que los transportan?

Jacob Coxon, ingeniero de la empresa de espionaje y represión Anthropic (cuyo dueño, Peter Thiel, de tendencia nazifascista y sostén del régimen de Javier Gerardo Milei compró una mansión en Argentina) renunció para no ser cómplice de un apocalipsis que pondrá en riesgo de sobrevida a la humanidad. El hecho no es aislado porque el megamillonario (pantalla de los servicios de inteligencia de Estados Unidos) Elon Musk ya había dicho en 2025 que había que congelar momentáneamente el desarrollo de las IA porque se estaban yendo de control.
Pero las personas conscientes se cruzan con ignorantes que están al frente de regímenes periféricos o al frente de superpotencias bélicas como es el caso del genocida Donald Trump, quien dijo que no frenará para nada el desarrollo de la IA.

Por ped

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *