Sáb. Nov 28th, 2020

Por Lic. Daniel do Campo Spada

El Plan Conectar Igualdad, sostenido por la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES) hasta 2015 tenía como dijimos en la Parte I de esta nota, un componente dinamizador en la industria informática tanto de hardware como de software. Las primeras 350 mil computadoras entregadas en el año 2010 (primera etapa) eran totalmente importadas y fueron adquiridas con la condición de que los fabricantes trasladaran a la Argentina talleres de ensamble que permitieran ir creando un sentido de creciente capacitación en el sector. Ya en el 2011 y 2012, un 60 % de las netbooks entregadas tenían algo de mano de obra argentina, cuando para el 2013 ya la totalidad disponían de algún porcentaje fabricado o ensamblado en el país. Según el diario Tiempo Argentino los componentes fabricados en el territorio nacional son las memorias de ensamble, el cable de alimentación, la batería de celda, el cargador y el software (1). Cabe agregar que desde ese año se incorporó el sintonizador de Televisión Digital Abierta (TDA) de fabricación argentino-brasileña con tecnología japonesa, que le permitía al alumno recibir cerca de 24 canales de alta definición.
Este fomento al hardware y al software generó polos de desarrollo tecnológico fundamentalmente en Tierra del Fuego con fomento nacional y en el barrio de Parque Patricios en la Ciudad de Buenos Aires. Ambos protegidos por beneficios impositivos y fiscales tienen la diferencia en que el caso patagónico, fomentado por el gobierno nacional se incentiva la radicación de empresas con componentes de capital argentino, mientras que en el caso porteño no se distingue entre locales y multinacionales (2).
Mientras en el interior del Argentina hay mucha infraestructura orientada al hardware, en el caso de la Capital Federal predomina el software. En la Provincia de Córdoba se instaló en el 2006 el Centro de Desarrollo de Software de INTEL, que de los trece empleados iniciales en el 2010 ya superaba los doscientos (3). Articulando con la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) con becas nacionales de capacitación, comenzaron a desarrollar programas que luego fueron comercializados a nivel mundial. En un primer momento solo se los imaginó para aplicación regional del Cono Sur, pero a poco de comenzar notaron que igualaban los estándares de los laboratorios asiáticos.

El Ministerio de Ciencia de la Nación hasta 2015 instrumentó becas (4) para alumnos avanzados de carreras ligadas a la computación o ciencias de la información en general para que presentaran proyectos de empresas viables. Las elegidas se hicieron acreedoras a una asignación de $ 50.000 en un solo pago (5). La condición que se le ponía a los estudiantes del nivel universitario era que debían recibirse para poder disponer del capital ya que la gran demanda que el sector estaba teniendo de personal capacitado los retiraba de las aulas antes de tiempo.
La cantidad de empleados en software en Argentina pasó de 19.300 en 2003 a 63.000 en el 2010 con un gran descenso en 2018 por la apertura del mercado local y el retiro del Estado en el fomento. En el 2013 llegaba a casi 72.000 estabilizándose en 7.000 nuevos puestos de trabajo anuales mientras que en las universidades solo egresan la mitad de los profesionales requeridos (6). Ello ha aumentado la presión no solo sobre todos los estudiantes de nivel universitario sino que además las empresas han avanzado hacia Prácticas Profesionales Supervisadas (PPS) con alumnos del último año del nivel medio.
El Estado nacional instrumentó entre los años 2010 y 2013 planes de fomento que dependían del Ministerio de Ciencia (FONSOFT, Becas Control+F en forma conjunta con la Cámara de Empresarios de Software y Sistemas Informáticos CESSI y la mencionada Beca para Jóvenes Profesionales) y del Ministerio de Trabajo (Programa Futuro SAP, destinada a la reinserción laboral). Además, para este estadio de crecimiento sostenido ha sido fundamental la Ley 25.922 del año 2004 que promociona el software desarrollado en el país que fue desactivado en 2016. La empresa G&L Group consideraba que la situación había mejorado notablemente desde 2003 tras la debacle pronunciada de finales de la década del 90 (7). En 2017 se consolidó un nuevo derrumbe.
La inversión y desarrollo en hardware es consecuencia (entre otros puntos) del denominado “impuesto tecnológico” que grava fiscalmente a los productos de origen importado. Con esa pequeña incidencia de mercado más subsidios directos para la radicación de fabricantes y ensambladores se va creando desde el año 2010 un gradiente de clima apto para el crecimiento local. El mapa mundial de la tecnología digital convierte en una utopía imaginar un desarrollo autónomo independiente, algo que no logran ni siquiera los países más avanzados, por lo que el proyecto del Gobierno de Cristina Fernández fue la inserción de esos clusters regionales en lo que no se tenía presencia hasta ahora.


En el año 2009, tras haber perdido las elecciones de renovación parlamentaria el Gobierno de Cristina Fernández avanzó en dos leyes importantes para el sector de la información y las nuevas tecnologías. Antes de que la oposición ocupara sus bancas en diciembre del mismo ejercicio, aprovechando el quorum propio logró aprobar la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (26.522) y la de protección a la industria digital argentina que aplicaba una tasa del 10,5 % a todos los productos electrónicos que se importaran y que se fabricaran en el país (los que no se hacían quedaban exceptuados al igual que los que eran para ensamblarse en territorio nacional). Desde los medios opuestos al Poder Ejecutivo se lo bautizó como “impuestazo tecnológico”. Las primeras evaluaciones y las que se pudieron hacer tres años después demostraron un fuerte crecimiento de la infraestructura industrial del sector.

CITAS

1.-Romero, María. “El Plan que impulsa el software nacional”. Buenos Aires. Tiempo Argentino. Suplemento de Economía. 6 de enero de 2013. Pág. 7

2.-s/a. “Cómo nace el Polo de Patricios”. Buenos Aires. Tiempo Argentino. Suplemento de Economía. 6 de enero de 2013. Pág. 7

3.-s/a. “Una firma internacional que crece en Córdoba”. Buenos Aires. Buenos Aires Económico. 15 de agosto de 2010. Pág. 14

4.-El programa se llamó Becas Jóvenes Profesionales TIC.

5.-s/a. “Más becas para que jóvenes profesionales inicien proyectos innovadores en el sector del software”. Buenos Aires. Miradas al Sur. 13 de enero de 2013. Pág. 26

6.-Datos del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva por medio de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica. Diciembre 2012.

7.-Córdoba, Alejandro. “El sector del software crecerá 20 % este año”. Buenos Aires. Buenos Aires Económico. 15 de agosto de 2010. Pág. 14

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