Mié. Ene 26th, 2022

Por Daniel do Campo Spada
(PED – TV Mundus)

La Inteligencia Artificial (IA) es la consecuencia lógica de la automatización de las bases de datos. La posibilidad de que alimenten la información en forma automática y que mediante algoritmos puedan emitir conclusiones y/o acciones es la etapa superior de la “big data”. Mas allá de lo que podría ser una enumeración de acciones el problema empieza a ser tratado incluso por las Naciones Unidas (ONU) ya que la invasión de la vida cotidiana supera límites peligrosísimos. Los avances se dan gracias a la pasividad de las propias poblaciones que deciden “voluntariamente” el hedonismo de ceder espacios a quienes serán las aplicaciones que manejarán los hilos de sus opiniones.La oficina de educación y cultura de la organización internacional ha emitido el borrador de un documento en el que el problema queda expuesto sobre la mesa. La UNESCO manfiesta el peligro de la intromisión de la IA en la ingeniería social. En Estados Unidos y en China el reconocimiento facial está empezando a clasificar hasta los transeúntes de la vía pública. En cada rostro se refleja toda la información que las bases de datos tienen sobre cada individuo.
Casi la totalidad de las 193 naciones han consensuado un límite al cruce de datos y las acciones que se puedan tomar, evitando formalmente cualquier acción de segmentación de ciudadanos. Los Estados hacen lo mismo que ya hacen los “mega players” (Facebook, Google, Amazon) que en forma encubierta trabajan para los servicios de inteligencia de las superpotencias. Juntan datos que ingenuamente los 4.500 millones de usuarios de internet brindan generosa e ingenuamente en cada jornada con cada aplicación que usan.
La UNESCO pretende disponer de una posibilidad de inspección periódica para controlar que la información disponible tenga un límite a nivel algoritmos. Por supuesto que esa intención debería estar acompañada de una carcajada ya que la impotencia que la Comunidad Europea ha tenido con esas intenciones se volverá a repetir. El dominio de los gigantes es por el momento inexpugnable para los Estados y por ello su aplicación será apenas una declaración de intención.
Lo llamativo e importante del Documento previo que trabaja la ONU es que se incluye es la palabra Derechos Humanos. La tecnología digital ya pisa el terreno de la Declaración de los Derechos del Hombre y por eso pueden entrar en juegos otras instancias como el Tribunal Penal Internacional (TPI). Para ello de debería dar un paso importante en la tipificación del delito. Y aquí cabe ser nuevamente pesimistas, atendiendo el poder de “lobby” que tienen esos monstruos.

Por ped

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